No tengo tiempo con lechuga

Día tras día, más de lo mismo. Qué agobio. No llego. Es que no tengo tiempo para nada. No he podido verme el tercer capítulo de la segunda temporada de mi serie favorita, para que te hagas una idea. Y, por supuesto, ni siquiera he tenido un rato para prepararme algo rico, rico, para comer.

Pero, de repente, abres la nevera en modo semidespesperado y ahí está. Abajo, al fondo a la derecha. Luciendo ese magnífico color verde, brillante, sugerente, lleno de vida. Tú aún no lo sabes, pero esa lechuga a que no lo le ibas a hacer ni caso, te va a salvar la vida. Hoy, que ya venias mentalizado a que ibas a comer cualquier cosa. Hoy, vas a comer como una princesa. O como un príncipe, depende.

Ya se sabe: quien tiene una lechuga, tiene un tesoro. Y si no, mira la receta que encontrarás un poco más abajo. Rápida, rica y divertida. En cinco minutos, más los cinco segundos que tardas en abrir tu Font Vella Levité favorita, todo resuelto. La mezcla perfecta para los que andamos escasitos de tiempo.

Ingredientes
  • 100 gr de lechuga
  • 1 aguacate
  • ½ cebolla tierna
  • 70 gr de tomates cherry
  • 80 gr de remolacha cruda o hervida
  • 60 gr de pistachos pelados
  • Zumo de ½ limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
Preparación
  • Lavar bien la lechuga y los tomates y cortar todos los ingredientes.
  • Colocar una base de lechuga en un plato y añadir el aguacate, la remolacha, la cebolla y los tomates cherry.
  • Agregar un puñado de pistachos pelados.
  • Aliñar con el zumo de medio limón y una cucharada de aceite de oliva.