Demasiado cansado para liarme con tomate

La vida moderna es realmente agotadora. Esos grupos de whatsapp de los padres del equipo de basket de tu hijo, en los que se comenta de todo menos basket. Esa foto que quieres subir a Instagram pero no sabes qué filtro ponerle. Clarendon, no. Ludwig, no. A ver, Hudson. No. Mejor Clarendon. Ese video de tu chico en Facebook haciéndose el cachas en el gimnasio al que no sabes si dar al ‘me gusta’, al ‘me entristece’ o al ‘mejor lo dejamos’.

Agotador, claro que sí. El ser humano no viene preparado de serie para afrontar toda esta tensión. Día tras día. Post tras post. Por eso es lógico que, cuando se presentan las ganas de comer, estés demasiado cansado como para complicarte innecesariamente la vida en la cocina.

Nada que no se arregle con una Font Vella Levité y buenos alimentos. Buenos, divertidos y fáciles de preparar, como ese tomate que te está esperando. Un cortecito bien perfilado por aquí, un aderezo bien planteado por allá… y a disfrutar de la comida sin liarte ni un minuto.

Ingredientes
  • 1 bolsa de lechugas variadas
  • 3 tomates de la variedad Kumato
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 manzana ácida
  • 50 gr de queso parmesano
  • Nueces peladas (un puñado)
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de manzana
  • Sal
Preparación
  • Limpiar la lechuga y poner en una ensaladera.
  • Añadir los tomates lavados y cortados en gajos.
  • Añadir la manzana pelada y cortada en láminas.
  • Añadir la cebolla cortada en tiras finas y las nueces peladas y troceadas.
  • Añadir el parmesano cortado en láminas pequeñas y finas.
  • Aliñar con una pizca de sal, aceite y vinagre. Y por último, mezclar todo con cuidado.